47ronin

En otra parte (III)

Gravatar

escrito por 47ronin
3 de Agosto de 2007
lo ha puesto en: Como pollo sin cabeza.

¿Qué era eso tan importante

la otra noche

en tu cama

en la oscuridad

justo antes de dormirte?

¿Te parecía que se abría por fin esa puerta

que llevas tantos años empujando sin resultado?,

¿que por fin se acercaba ya el final de lo peor de tu viaje?

Fuera lo que fuera

no lo olvidaste

poco a poco

durante el resto de la noche,

que pasaste

lógicamente

dormido,

lo olvidaste

de inmediato,

nada más dormirte,

puede que tan solo

un segundo después

de haber terminado

de pensarlo.

En otra parte (II)

Gravatar

escrito por 47ronin
2 de Agosto de 2007
lo ha puesto en: Como pollo sin cabeza.

Ser la herida abierta,

no negar el dolor

ni su significado

entre escombros

las mañanas teñidas de abril

y cuchillas de afeitar

a quienes lentamente

te ignoran

sin saberlo,

sin pretenderlo,

en centros comerciales,

refugios antiatómicos,

hospitales de campaña,

cenas benéficas…

La realidad, quizás,

te parezca entonces

esa indumentaria

de nuevo

cada vez más paupérrima

perdida en el reflejo de ojos sin nombre

que ya nunca podrán contarte

lo que vieron,

lo que sintieron con lo que vieron,

lo que pensaron con lo que vieron,

a pesar de que su mirada

para siempre ya silenciosa

y anclada en un punto impreciso

del infinito cielo,

y que es,

al mismo tiempo,

igual que un espejo astillado y polvoriento

encontrado por sorpresa

en el fondo del desván de alguien,

te siga devolviendo insistentemente

esa pregunta que se escribe con los rasgos de tu rostro.

En otra parte

Gravatar

escrito por 47ronin
1 de Agosto de 2007
lo ha puesto en: Como pollo sin cabeza.

Hacia la oscuridad,

¿no te parece oír…?,

no son como llamadas

(deja ya la nostalgia de esa voz,

el recuerdo de lo que no dijo)

sino más bien

como los escalofriantes sonidos

de la vieja batalla.

Pero no hay ningún resplandor,

ningún brillo…

que te guíe en la noche,

aparte de esos equívocos ruidos…

y sin embargo

sabes

que no tienes elección,

que este amanecer ha sido el último

y más allá de una palabra

(no dicha, solo pensada,

ya no tendría sentido decirla,

¿y a quién ibas a decírsela?),

más allá

hay un brazo, un solo brazo

al que cortaron la mano

porque se había podrido…

(ojalá hubiera sido por la gangrena)

del brazo que toca el asfalto caliente

con la punta del muñón…

Y hay que seguir,

y nadie va a agradecértelo,

aunque, por otro lado,

¿qué tendrían que agradecerte

exactamente

cuando…?

Como una terminal de autobuses (II)

Gravatar

escrito por 47ronin
1 de Junio de 2007
lo ha puesto en: Como pollo sin cabeza.

Papá y mamá, en cambio, creen que me voy con mis amigos. Hablo siempre de ellos en general, no cito nombres; no son del colegio, ni mucho menos del instituto; son de la universidad. Estaban preocupados, entonces, papá y mamá, cuando iba a segundo de carrera, y me inventé que por fin había hecho amigos de verdad, ¡qué suerte! Papá me dijo, ves, ya lo sabía yo, si era cuestión de tiempo, y de dar con la gente adecuada, gente con la que conectaras. Y mamá sonreía y me hizo de cenar uno de mis platos favoritos. Se pusieron tan contentos que me sentí fatal. Al irme a la cama recuerdo que me había arrepentido ya de haberles mentido, pero un montón además, a pesar de que ellos se hubieran quedados más aliviados y, en cierto modo, yo también. Es increíble; dices tres o cuatro palabras para intentar que alguien se tranquilice y de pronto te sientes muchísimo más solo que antes de haberlas dicho; pero la culpa era mía, claro. Los viernes y los sábados salía y salgo con ellos, con mi divertidísimo grupo de amigos, eso les decía y les digo. Pero nunca he hablabo de nadie en particular, y misteriosamente nunca me ha llamado nadie ni al teléfono de casa ni al móvil. Con el tiempo, creo que les ha terminado por resultar más que evidente que esos amigos no existen; pero yo finjo y ellos fingen. Ellos supongo que por lástima. A papá, que siempre habla de la importancia de ser un hombre de palabra, y de una pieza, y un hombre valiente y capaz, y de vencer los obstáculos… y que se emociona siempre al final de “Los siete magníficos”, hasta se le salta alguna lagrimilla y todo, “¿Cómo me llamo?, decidlo. ¡Bernardo, Bernardo!”, o “Los del pueblo son los únicos que han ganado, nosotros no hemos ganado nada.”… A él le tiene que dar mucha pena; quizás le provoco vergüenza ajena; puede ser, no me extrañaría. En cuanto a mamá…; me cuesta muchísimo imaginar lo que puede pensar o sentir ella. Es tan comprensiva y tan dura y mal pensada al mismo tiempo. En cualquier caso, aunque no pregunten, saben que les oculto algo, y que no es precisamente el hecho de que en veinticinco años no he sido capaz de hacer un solo amigo. Y… supongo que yo, por mi parte, continuo fingiendo para no tener que confesarles la verdad, porque esa verdad…, bueno,… no sé cómo se la tomarían; ni siquiera sé cómo me la tomo yo.

Como una terminal de autobuses (I)

Gravatar

escrito por 47ronin
31 de Mayo de 2007
lo ha puesto en: Como pollo sin cabeza.

De nada. Porque tendría que ser del desastre, o ni siquiera eso, ni siquiera del desastre, solo de nada… ¿Y cómo hablar de eso? No, no hay que hablar. Tampoco hace falta. Mírala; a ésta le vale con que la escuchen; yo no lo intereso en absoluto. Solo quiere contar lo que piensa de… ese rollo con la secretaria del jefe de recursos humanos. “Recursos humanos”; recuerdo haberle oído decir a alguien que se trataba de dos términos incompatibles; pero a ésta eso le da igual, ésta solo piensa que la secretaria esa es idiota, ¿y por qué?; porque ha cometido un error que ella cree que no cometería nunca en la vida. En fin. Yo no pienso nada. Creo que he cometido todos los errores imaginables, y si no los he cometido aún, acabaré por cometerlos; parece que tengo facilidad para ello. El último ha sido venir aquí a comer con ella, está claro; ni siquiera me cae bien, ni yo a ella; ha venido a comer conmigo exclusivamente por no comer sola, seguro; porque se han ido a no sé qué reunión en Valladolid sus colegüitas de expropiaciones, con los que suele comer, y hablar en general en la oficina; el rollo de la secretaria nunca me lo habría contado a mí…, normalmente actúa como si yo no existiera; pero hoy no tenía a quién contárselo. ¿Y yo por qué he venido a comer con ella? ¿En algún momento le he comentado que mañana me voy de vacaciones? Puede que sí. Le habré contado la mentira. Al pueblo de mi madre, en Ciudad Real, quizás he hecho la broma, la tenía ya pensada desde esta mañana en el metro, Ciudad “Ral”, como la llaman allí, la Mancha… No sé. No importa. A esta no le importa. Aunque le importase. No importa. Miraré el reloj disimuladamente; a ver cuándo se acaba este infierno. Es increíble que tenga ganas de volver a la oficina… Pero dentro de algunas horas estaré haciendo la maleta.

Últimas notas

Pessoa

"Para ser grande hay que ser entero"

Immanuel Kant

“If man makes himself a worm he must not complain when he is trodden on.”

Journey - Don’t Stop Believing

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=ip1zsUIosoA&feature=related[/youtube]

Conversacion viridica con un portero de discoteca

- Hi guys - Hi - Have you been here before? - No - Have you checked this place before on the internet? - No - OK, this is a Sex club. - OK - Is $75 with ...

tanto tanto la queria…

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=aVhqsglb_PI[/youtube]

página principal